| El indicador perdido |
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La situación: En la comarca riojana de la Sonsierra, a los pies de la sierra de Cantabria, cerca del pueblo de Peciña y no lejos de San Vicente, a cuyo ayuntamiento pertenece, se encuentra la ermita de Santa María de la Piscina. Para llegar a ella se toma la carretera que va de Logroño a Labastida, que cambia a cada poco de comunidad Autónoma, ahora La Rioja, después Euskadi, o viceversa, depende de la localidad de partida. Antes de llegar a San Vicente viniendo desde Logroño, una carretera en mal estado que acaba en Peciña (recuerda el detalle) nos lleva a la ermita tras tomar un corto camino a la derecha. La hipótesis: Supongamos que, como yo, eres un amante dominguero del románico, y como has oído que la ermita merece la pena y que está en las cercanías de San Vicente te aventuras al descubrimiento de la más original construcción románica de La Rioja. La cruda realidad: En el camino descubrirás varios carteles de color carmesí con indicaciones de cómo llegar al Museo del vino de Vivanco en Briones (podrás contar hasta siete en pocos kilómetros por las carreteras de los alrededores). Como estás en la zona y el trecho que falta no puede ser grande, cada uno de esos carteles te parecerá que es el que te va a indicar por dónde ir a la ermita. !Estás en un error tremendo, amigo/a¡ Ninguno de ellos te va a guiar hacia tu destino. Claro que puedes ahogar tus penas en cualquiera de las bodegas que encontrarás de paso, o en el dichoso museo, valedor de la única cultura que parece importar en la tierra, la del vino. Si tienes un día preclaro e inspirado, o te orientas mejor que Indiana Jones, tomarás el desvío hacia Peciña, y andados unos kilómetros de penosa carretera (por allí no se va a ningún templo de la nueva cultura) llegarás al deseado cartel. Justo cuando tienes la ermita delante de tus narices. Pero ahí no queda la cosa, no hay un único cartel indicador, hay dos. Uno en la dirección de la que vienes y otro para los que vienen de Peciña, lugar que como recordarás es donde acaba la carretera. Vivir para ver. Los carteles indicadores por pares cuando ya no hacen ni puñetera falta. Las preguntas: ¿Quién ha tenido la luminosa idea de indicar a los lugareños del vecino pueblo de Peciña la dirección que deben tomar para ir a Santa María de la Piscina, cuando la ven todos los días desde la atalaya bajo la sierra en la que está situada la localidad? ¿Cuándo van a colocar carteles indicadores para que la gente, no solo los de Peciña, pueda acceder a la ermita sin problemas? ¿Quién diseña la política de rotulación de monumentos y lugares de interés en la Comunidad Autónoma de La Rioja? |